‘La librería’ de Isabel Coixet: amor por los libros y por la vida

Basada en el libro homónimo de Penelope Fitzgerald, ‘La Librería’ es la nueva película de Isabel Coixet que llega este viernes 10 de noviembre.

A finales de los años 50 Florence Green decide hacer realidad uno de sus mayores sueños: abandonar Londres y abrir una pequeña librería en un pueblo de la costa británica. Pero para su sorpresa, esta decisión desatará todo tipo de reacciones entre los habitantes de la localidad.

Si algo podemos destacar de Isabel Coixet como directora es, sin duda, su sensibilidad. Afirma Coixet que cuando leyó la novela, hace diez años, quedó atrapada inmediatamente, “me sentí totalmente transportada al año 1959 y me creí verdaderamente ser, de algún modo, esa inocente, dulce e idealista Florence Green. De hecho, lo soy“. Y eso es lo que transmite esta película: sensibilidad, dulzura, inocencia y mucha fuerza.

Hay algo heroico en el personaje de Florence, como afirma la misma directora, y es aún más intenso por dos motivos: porque ella no pretende serlo, y porque esa valentía tiene lugar en un ámbito cercano, en el que cualquiera de nosotros podemos vernos (cambiando la librería por nuestro propio sueño, personal y sencillo).

'La librería' de Isabel Coixet: amor por los libros y por la vida

Florence tiene un sueño que, en principio, parece algo muy sencillo, abrir una pequeña librería en un pequeño pueblo y hacer partícipes a sus habitantes de su propio amor por la literatura. Sin embargo, sus acciones aparentemente pequeñas no pasan desapercibidas.

Y no pasan desapercibidas porque esta mujer tranquila, afable y humilde se encuentra con obstáculos de gente irracional y, al contrario de lo que pudiera parecer, no solo no se acobarda si no que saca valor de su humildad y, sobre todo, de su sueño, para conseguir mantener abierta su pequeña librería.

Florence somos todos nosotros, no es la heroína que está en primera fila de batalla, no es la más guapa ni la más fuerte, es ese “soldado raso” que le admiraba Tolkien, el que en el momento adecuado saca el verdadero valor de su interior para enfrentarse al enemigo. Enfrentarse sí pero ¿vencerlo?

'La librería' de Isabel Coixet: amor por los libros y por la vida

Florence representa algo diferente para el tranquilo pueblo de Suffolk (y para los espectadores), un mundo donde el individuo es importante frente al borreguismo de la manada y, claro, eso no gusta a los acomodados dirigentes de la localidad. Florence, sin pretenderlo, crea en los habitantes de Suffolk una sensación extraña, que no saben reconocer y que temen a la vez que se sienten atrapados por ella. Pero los líderes, más inteligentes, sí identifican ese sentimiento que florece en sus “súbditos”, es pensar por sí mismos y, claro, procuran apagar ese “fuego” antes de que empiece a arder.

Florence es una persona totalmente normal, retratada incluso con defectos, y el mayor tal vez sea el orgullo, como (de nuevo), nos dice Coixet: “El orgullo desmedido de Florence radica en su creencia de que este es un pueblo que desea una librería tanto como ella cree que la desea“, es el ejemplo perfecto de la cabezonería más o menos ciega del que cree tener la razón y quiere que los demás la vean también.

Lentamente, de forma casi dulce, con una sensibilidad exquisita tanto en el fondo como en la forma (magistral el trabajo de Jean Claude Larrieu), Coixet nos presentará esta guerra (porque no es otra cosa que una guerra) entre Florence y , sobre todo, Miss Gamart. Una guerra que, como todas, se compone de varias escaramuzas, de pequeñas batallas que van ganando uno u otro bando.

'La librería' de Isabel Coixet: amor por los libros y por la vida

La librería, sus enemigos y sus aliados

Hablando de Miss Gamart, nos encontramos a los excelentes secundarios. A esta orgullosa, inteligente y algo pérfida señora la interpreta Patricia Clarkson, dándole una personalidad magnética y aterradora al mismo tiempo, cuya serenidad nos pone los pelos de punta porque sabemos que sus buenos modales esconden una feroz amenaza y, lo que es peor, que sabemos que llevará a cabo.

Bill Nighy interpreta al huraño y solitario Mr. Brundish, que vive solo en su mansión y no mantiene ningún contacto con nadie del pueblo… hasta que llega Florence con su librería. Brundish tiene el mismo amor por la literatura como la protagonista, lo que les unirá más allá de lo que muchos en Suffolk hubieran deseado. Juntos, Nighy y Emily Mortimer (Florence) nos regalarán unas escenas llenas de (otra vez esa palabra) sensibilidad y dulzura donde nos dirán todo sin casi palabras.

'La librería' de Isabel Coixet: amor por los libros y por la vida

El resto de los secundarios, muy bien interpretados todos, dan vida a este cuento (tan real como amargo), mostrando los “daños colaterales” de la guerra entre ambas mujeres.

En resumen, ‘La librería’ es un poema cinematográfico de una autora que ama su trabajo y que nos transmite ese amor. Una película que no pasará a los anales de la historia del cine pero que todos deberíamos ver, y más de una vez.

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