Crítica de La Vida Padre: una tierna historia de amor fraternal con mucho humor

Hay historias que, por sencillas y conocidas, no son menos interesantes. Y es el caso de la película que nos ocupa, La Vida Padre, una tierna y divertida historia entre un padre y un hijo que nos hará pasar un buen rato, emocionarnos un poco e, incluso, soltar una lagrimilla.

Mikel, un joven y ambicioso chef, recibe la visita inesperada de su padre, desaparecido hace treinta años. En un momento crítico para el futuro de su restaurante, Mikel deberá hacerse cargo del alocado e imprevisible Juan, un verdadero huracán de vitalidad que pondrá a prueba todas sus ideas sobre la cocina y la vida.

Dirigida por Joaquín Mazón y escrita por Joaquín Oristrell, está protagonizada por el dos veces ganador del Goya, Karra Elejalde y Enric Auquer, también ganador del Goya a Mejor Actor Revelación, a quienes acompañan Megan Montaner, Lander Otaola, Maribel Salas, Gorka Aguinagalde y Manuel Burque entre otros.

La Vida Padre trata algunos temas muy actuales: la identidad regional (vasca en este caso), las relaciones familiares (tema siempre en boga), el encontrarse a uno mismo o, dicho de otra manera, qué es el éxito verdadero, y el tema de la alta cocina y los chefs (de hecho, la película cuenta con el asesoramiento y participación del chef alavés Diego Guerrero, cuyo restaurante Dstage ostenta 2 estrellas Michelin).

Pero todo estos ingredientes (si me permitís seguir con el símil), están muy bien conjuntados y medidos, con unas más que correctas proporciones que da como resultado un plato que, aunque nos recuerda a platos ya conocidos, se consume con mucho placer y que nos deja un excelente sabor de boca al final.

Obviamente esto se debe, especialmente, a tres pilares fundamentes de cualquier película: el guion, la dirección y la interpretación de los protagonistas.

El guion, de Joaquín Oristrell (con ayuda de Olatz Arroyo y Joaquín Mazón), aprovecha un par de situaciones comunes en la ficción para llevarnos a un mundo, tanto íntimo como profesional, muy bien contado y, lo que es más importante, interesante para el espectador. Uno de los temas que ya hemos visto varias es que un prestigioso profesional (un chef en este caso), con la presión de conseguir una nueva estrella Michelín, vea como su mundo enloquece, cambiando todas sus prioridades y, lo que es más importante, descubriendo lo que realmente le hace feliz.

Nada nuevo ¿verdad? Sin embargo, Oristrell consigue que el tema sea interesante con dos ingredientes fundamentales: el contraste con otra vida, más sencilla (y que nos lleva a que ”cualquier tiempo pasado fue mejor), y un humor nada chabacano pero accesible y muy agradable (con todos los colores: humor negro, verde, etc.)

El director, Joaquín Manzón, consigue darle el ritmo necesario para que una comedia de este tipo no haga que perdamos el interés en ningún momento. Hay persecuciones, chascarrillos, momentos de conversación íntima… y una gran cantidad de sana locura que se agradece en estos tiempos de falta de originalidad en los medios.

Y, por último, la pareja protagonista. Enric Auquer consigue hacernos creer todas las fases por las que atraviesa su personaje: desidia ante su éxito, presión profesional, vacío personal, egoísmo… hasta llegar a la ilusión recién descubierta como el niño que aprende cosas nuevas.

Pero es el “loco” personaje de Karra Elejalde el que nos enamora a todos. De nuevo consigue un personaje entrañable pero creíble, duro pero vulnerable y muy, muy divertido. Está claro que el guion le hace un gran favor, pero es su interpretación la que da vida a las líneas de Oristrell.

En resumen, debéis ir a ver esta película si queréis distraeros durante una hora y media con pasajes conocidos pero “cocinados” de forma nueva y, sobre todo, apetecible. Pasaréis un buen rato y estoy seguro de que la veréis más de una vez.

La Vida Padre se ha estrenado el 16 de septiembre de 2022.

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